Tumor en el tronco cerebral
Esta guía abarca información básica sobre los tumores en el tronco cerebral, como síntomas, pruebas, opciones de tratamiento y qué afecta el pronóstico para tumores que crecen lento y tumores que crecen rápido.
Perspectiva general
Un tumor del tallo cerebral se forma en el mesencéfalo, la protuberancia o el bulbo raquídeo. Estas tres áreas conectan el cerebro con la médula espinal y controlan muchas funciones esenciales.
La mayoría de los tumores del tallo cerebral son gliomas. Entre ellos se incluyen el glioma difuso de línea media y el glioma de bajo grado en niños. Estos tumores a menudo crecen a lo largo de las vías nerviosas activas del tallo cerebral, lo que hace que sea difícil separarlos del tejido cercano.
En los adultos, los tumores del tallo cerebral son menos comunes e incluyen una mezcla más amplia de gliomas y otros tumores.
Incluso los tumores pequeños pueden causar problemas importantes. Debido a que el tallo cerebral es pequeño y está muy compacto, un tumor del tallo cerebral puede afectar el movimiento, el equilibrio, la coordinación, la sensibilidad, el habla o las funciones corporales básicas. Algunos tumores se desarrollan lentamente en una sola zona, mientras que otros se diseminan de forma más amplia por el tejido cercano. Un tumor puede aparecer como un único tumor o como múltiples focos.
Los tumores del tallo cerebral pueden benignos, es decir, no cancerosos. Estos también pueden ser malignos, lo que significa que son cancerosos. Incluso los tumores de crecimiento lento pueden ser difíciles de extirpar porque están ubicados cerca de nervios y vías del sistema nervioso que controlan el movimiento, la respiración, la deglución y otras funciones importantes. Que un tumor del tallo cerebral pueda extirparse depende del tipo de tumor, de cómo se desarrolla y de si está en contacto estrecho con estas estructuras trascendentales.
Tipos
Los tumores del tallo cerebral pueden comenzar en distintos tipos de células. La mayoría se origina en las células gliales, que brindan apoyo a las células nerviosas. Estos tumores se llaman gliomas y son el tipo más común de tumor del tallo cerebral.
Gliomas
Los gliomas incluyen varios subtipos que comienzan en distintas partes del tallo cerebral y se desarrollan de diferentes maneras.
El glioma difuso de línea media es un tipo común de tumor del tallo cerebral. Los gliomas difusos de línea media son especialmente comunes en los niños, en quienes constituyen la mayoría de los tumores malignos del tallo cerebral. Históricamente, en los niños, estos tumores también se llamaban gliomas pontinos intrínsecos difusos. Estos gliomas de grado alto crecen con rapidez y, por lo general, comienzan en una parte del tallo cerebral llamada protuberancia. Se diseminan entre las células del tallo cerebral en lugar de formar límites definidos, lo que hace que sea difícil extirparlos con cirugía.
El glioma de grado bajo crece más lentamente y puede permanecer en un solo lugar. Algunos gliomas de grado bajo se extienden hacia afuera desde la superficie del tallo cerebral. Se llaman tumores exofíticos y, a veces, pueden ser más fáciles de alcanzar con cirugía. Entre los subtipos de gliomas de grado bajo que se encuentran en el tallo cerebral se incluyen los siguientes:
- Astrocitoma pilocítico: tumor de crecimiento lento que puede formarse en el mesencéfalo, la protuberancia o el bulbo raquídeo.
- Astrocitoma pilomixoide: variante menos común del astrocitoma pilocítico que también puede presentarse en el tallo cerebral y suele ser más agresiva que el astrocitoma pilocítico.
Ganglioglioma: tumor poco frecuente que contiene tanto células nerviosas como células gliales y puede desarrollarse en la parte inferior del tallo cerebral.
Estos tumores pueden aparecer en cualquier parte del tallo cerebral, incluido el mesencéfalo o el bulbo raquídeo.
Tipos de tumores poco frecuentes
Existen otros tipos poco frecuentes de gliomas que pueden presentarse. Los gliomas angiocéntricos están vinculados a cambios en el gen MYB.
Los tumores neuroepiteliales polimorfos de grado bajo en jóvenes están vinculados a cambios genéticos que afectan la vía de la proteína cinasa activada por mitógenos, como BRAF o FGFR.
Muchos gliomas difusos de grado bajo de tipo infantil presentan cambios genéticos que afectan la vía de la proteína cinasa activada por mitógenos. Los gliomas difusos de grado bajo de tipo adulto suelen presentar cambios en el gen IDH.
Puede que se formen otros tumores poco frecuentes en el tallo cerebral, aunque son mucho menos comunes que los gliomas. Pueden presentarse en distintas partes del tallo cerebral o en otras partes del cerebro. Se observan con mayor frecuencia en adultos. Algunos de estos tumores poco frecuentes incluyen los ependimomas y los hemangioblastomas.
Síntomas
Los síntomas de un tumor del tallo cerebral pueden afectar el movimiento, el equilibrio, la coordinación, el movimiento de los ojos, el control facial, la respiración y la deglución. Debido a que el tallo cerebral es muy compacto y transporta muchas vías de comunicación entre el cerebro y el cuerpo, las personas suelen notar varios síntomas al mismo tiempo.
Los síntomas pueden intensificarse con el tiempo o aparecer más rápidamente. Algunos tumores se desarrollan de una manera que causa cambios constantes que empeoran poco a poco. Otros se desarrollan más lentamente, lo que puede llevar a que los síntomas aparezcan en el transcurso de semanas o incluso meses.
Los síntomas comunes de los tumores del tallo cerebral incluyen los siguientes:
Problemas de equilibrio o coordinación
- Dificultad para caminar o mantenerse de pie.
- Torpeza o tendencia a dejar caer cosas.
- Dificultad con la motricidad fina.
- Mareos o sensación de inestabilidad.
Cambios en los movimientos oculares
- Visión doble.
- Dificultad para mover los ojos en una o varias direcciones.
- Ojos que se desvían o no se alinean correctamente.
Cambios en el habla o en la deglución
- Habla arrastrada o más lenta.
- Dificultad para tragar alimentos o líquidos.
- Tos o atragantamiento durante las comidas.
Debilidad en un lado del cuerpo
- Arrastrar un pie.
- Dificultad con las escaleras.
- Debilidad en los brazos, las piernas o la cara.
Cambios en el movimiento facial o en la audición
- Rostro caído o asimetría en la expresión facial.
- Zumbido en un oído.
- Disminución de la audición.
Dolores de cabeza, vómitos o náuseas por la mañana
- Con frecuencia empeoran al despertar o al estar acostado.
- Causados por el bloqueo del flujo de líquido y la presión dentro del cráneo.
Cambios en el comportamiento o en el rendimiento en los estudios.
- Irritabilidad o cambios de estado de ánimo.
- Dificultad para concentrarse o mantener el ritmo en los estudios.
- Cambios en la rutina diaria o en el nivel de actividad.
Cuándo debes consultar a un médico
Debes buscar atención médica si notas síntomas nuevos que afecten el movimiento, el equilibrio, el movimiento de los ojos, el habla, la deglución o la fuerza. Estos síntomas pueden aparecer de forma repentina o intensificarse con el tiempo y pueden ser una señal de que los cambios en el tallo cerebral están afectando la manera en que las señales se transmiten entre el cerebro y el cuerpo.
Busca atención médica de inmediato si presentas síntomas como los siguientes:
- Dificultad para caminar o pérdida repentina del equilibrio.
- Visión doble reciente u ojos que se desvían o no se mueven de manera coordinada.
- Habla arrastrada o problemas para tragar.
- Debilidad en la cara, los brazos o las piernas.
- Dolores de cabeza persistentes, especialmente por la mañana.
- Vómitos o náuseas por la mañana.
- Cambios en el ritmo de la respiración.
- Cambios repentinos en el comportamiento o en el rendimiento escolar en los niños.
También debes buscar atención médica si los síntomas continúan empeorando en el transcurso de días o semanas o si aparecen síntomas nuevos. Incluso los cambios leves pueden ser importantes cuando afectan el tallo cerebral.
Causas
No se conoce la causa exacta de la mayoría de los tumores del tallo cerebral. En muchos casos, un tumor se forma cuando determinadas células del mesencéfalo, la protuberancia o el bulbo raquídeo comienzan a proliferar de manera descontrolada. La mayoría de los tumores del tallo cerebral se originan en las células gliales, que apoyan la comunicación entre las células nerviosas. Los cambios dentro de estas células gliales pueden derivar en gliomas, el tipo más común de tumor del tallo cerebral.
Los investigadores han descubierto que algunos gliomas se desarrollan debido a cambios genéticos que afectan la forma en que las células gliales proliferan y se dividen. Estos cambios genéticos pueden ocurrir por sí solos durante el desarrollo celular y, por lo general, no están relacionados con algo que la persona haya hecho o a lo que haya estado expuesta.
Para la mayoría de las personas, no hay una causa o desencadenante claro de un tumor del tallo cerebral. No hay evidencia de que la alimentación, el estrés ni las exposiciones ambientales causen tumores del tallo cerebral. Las investigaciones actuales continúan estudiando cómo los cambios genéticos y los patrones de proliferación celular contribuyen a estos tumores.
Factores de riesgo
Existen muy pocos factores de riesgo conocidos para los tumores del tallo cerebral. En la mayoría de los niños y adultos, un tumor del tallo cerebral se forma sin que se identifique ningún factor de riesgo. El factor de riesgo más conocido es haber recibido una dosis alta de radiación anteriormente en la vida, por ejemplo, como tratamiento para otros tumores o para el cáncer.
No se conocen vínculos entre los tumores del tallo cerebral y los hábitos del estilo de vida, las exposiciones ambientales ni las decisiones personales.
Patrones según la edad
Los tumores del tallo cerebral son más comunes en los niños que en los adultos. Los gliomas que comienzan en la protuberancia se presentan con mayor frecuencia en los niños.
Afecciones genéticas poco frecuentes
Un número reducido de personas con afecciones hereditarias, como la neurofibromatosis tipo 1, tiene una posibilidad mayor de desarrollar determinados tumores del tallo cerebral, incluidos los astrocitomas pilocíticos. Incluso en estas afecciones, los tumores del tallo cerebral siguen siendo poco comunes.
Complicaciones
Un tumor del tallo cerebral puede llevar a complicaciones cuando su crecimiento bloquea espacios cercanos. El tumor puede interferir en la respiración, la deglución, el flujo de líquido o la función nerviosa a largo plazo.
Las posibles complicaciones incluyen las siguientes:
- Hidrocefalia. Esta afección ocurre cuando se acumula líquido en el cerebro. Un tumor puede bloquear el flujo del líquido cefalorraquídeo, lo que lleva a un aumento de la presión dentro del cráneo. Esto puede requerir tratamiento para aliviar la presión.
- Problemas respiratorios. Los tumores en el bulbo raquídeo o en sus alrededores pueden afectar el ritmo respiratorio que, con el tiempo, puede volverse más lento o irregular.
- Dificultad para tragar a largo plazo. La presión continua sobre los nervios que controlan el movimiento de la garganta y la lengua puede hacer que tragar sea inseguro, lo cual aumenta el riesgo de atragantamiento o de inhalar alimentos o líquidos.
- Debilidad o pérdida de coordinación a largo plazo. La presión continua sobre los nervios puede llevar a problemas duraderos con la fuerza, el equilibrio o la motricidad fina, incluso si los síntomas iniciales fueron leves.
- Problemas persistentes de visión o del movimiento de los ojos. Los tumores que afectan los nervios craneales pueden causar cambios duraderos en el control de los ojos o en la visión.
- Cambios en el comportamiento o en el aprendizaje en los niños. A medida que el tumor se desarrolla, los niños pueden enfrentar dificultades continuas con la atención, la rapidez con la que procesan y responden a la información o el rendimiento escolar.
Estas complicaciones reflejan los efectos a largo plazo que un tumor del tallo cerebral puede tener sobre el movimiento, la respiración y otras funciones. Las complicaciones pueden variar de una persona a otra, pero muchas ocurren porque el tallo cerebral es pequeño y controla muchas funciones corporales importantes.
Prevención
No se conoce ninguna forma de prevenir un tumor del tallo cerebral. Estos tumores se forman cuando ciertas células del mesencéfalo, la protuberancia o el bulbo raquídeo comienzan a proliferar de manera descontrolada. La mayoría de los tumores se originan por cambios genéticos dentro de las células gliales. Estos cambios suelen ocurrir de forma espontánea y no están relacionados con la alimentación, el estilo de vida ni las exposiciones ambientales.
Diagnóstico
El diagnóstico de un tumor del tallo cerebral comienza con la revisión de los síntomas y la realización de un examen físico. Se utiliza un examen neurológico para evaluar el equilibrio, el movimiento de los ojos, la fuerza, la coordinación y la deglución. Estos hallazgos ayudan al equipo de atención médica a comprender qué partes del tallo cerebral pueden estar afectadas.
Luego, se realizan estudios por imágenes para observar el tallo cerebral de manera detallada. En algunos casos, puede tomarse una pequeña muestra de tejido o de líquido cefalorraquídeo para conocer mejor las células del tumor y establecer un diagnóstico.
Estudios por imágenes
Resonancia magnética. Una resonancia magnética del cerebro es la prueba principal que se utiliza para diagnosticar un tumor del tallo cerebral. Esta prueba genera imágenes detalladas del tallo cerebral y puede mostrar si hay un tumor, dónde se encuentra y cómo afecta las estructuras cercanas. Las imágenes por resonancia magnética pueden mostrar características que ayudan a identificar lo siguiente:
- El tipo esperado de tumor.
- En qué nivel está afectado el tallo cerebral.
- Si el tumor se mantiene en una zona o se disemina a otras áreas.
La resonancia magnética con y sin contraste puede ayudar a identificar los tipos de tumor más comunes, incluidos el glioma difuso de línea media y otros gliomas que pueden formarse en el tallo cerebral.
La resonancia magnética también puede mostrar si el tumor se mantiene en una sola zona o se disemina por el tejido del tallo cerebral, lo que ayuda a guiar los siguientes pasos en el diagnóstico.
Un bulto que se observa en la resonancia magnética del tallo cerebral indica que hay una zona que se ve diferente al tejido circundante. Esto puede ser un tumor u otro tipo de lesión. La resonancia magnética ayuda a mostrar el tamaño y la posición del bulto, así como la forma en que afecta las áreas cercanas.
Algunos cambios que se ven en las imágenes por resonancia magnética del tallo cerebral pueden ser causados por afecciones distintas a un tumor, como inflamación, malformaciones cavernosas u otros tipos de lesiones, incluidas afecciones inflamatorias o desmielinizantes, como la esclerosis múltiple. Los estudios por imágenes ayudan al equipo de atención médica a comprender la causa y a guiar otras pruebas.
Otros estudios de diagnóstico por imágenes. Según la situación, el equipo de atención médica puede usar estudios adicionales de diagnóstico por imágenes para entender mejor el tumor o para descartar otras afecciones. Esto puede incluir tomografías computarizadas del cerebro o técnicas de resonancia magnética especializadas. Estas pruebas ayudan a confirmar la posición del tumor y su efecto sobre las áreas circundantes.
Biopsia
En algunos casos, se toma una pequeña muestra de tejido con una aguja para estudiar las células del tumor. Esto se llama biopsia con aguja. Las técnicas modernas permiten realizar biopsias con alta precisión y una tasa baja de efectos secundarios duraderos.
Una biopsia es más útil cuando los resultados de la resonancia magnética no son claros o cuando, según las imágenes, pueden considerarse varios tipos de tumor.
Punción lumbar
En algunas situaciones, puede realizarse una punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo en busca de indicios sobre el tumor. El líquido se puede revisar para detectar células que se hayan desplazado desde el tumor o cambios genéticos que indiquen un determinado tipo de tumor. Esta información puede ayudar a confirmar qué tipo de tumor tienes y ayudar al equipo de atención médica a planificar los siguientes pasos.
Cómo se utilizan los resultados
Después de reunir los resultados de los estudios por imágenes y de la biopsia, el equipo de atención médica analiza la ubicación del tumor, su patrón de crecimiento y las características de las células. Estos detalles ayudan a identificar el tipo de tumor y a orientar las decisiones en las etapas posteriores de la atención médica.
Tratamiento
El tratamiento de un tumor del tallo cerebral depende del tipo de tumor, su tamaño y su ubicación. Los principales tratamientos para los tumores del tallo cerebral incluyen los siguientes:
- Cirugía.
- Biopsia.
- Radioterapia.
- Quimioterapia.
- Terapia dirigida.
El objetivo del tratamiento contra el cáncer es controlar el crecimiento del tumor y ayudar a proteger el movimiento, la respiración, la deglución y otras funciones que coordina el tallo cerebral.
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Cirugía. La cirugía de tumores cerebrales puede emplearse cuando un tumor se encuentra en un lugar al que se puede acceder de manera segura. Esto es más común en los tumores que se desarrollan en una sola zona, como algunos gliomas de grado bajo. A veces, los tumores que llegan a espacios abiertos llenos de líquido alrededor del tallo cerebral pueden ser más fáciles de extirpar.
Muchos tumores del tallo cerebral no se pueden extirpar por completo porque se encuentran cerca de áreas que controlan funciones importantes, como el movimiento, la respiración y la deglución. En estos casos, la cirugía puede limitarse a extirpar parte del tumor o a reducir la presión en los espacios cercanos.
- Biopsia. Una biopsia es una pequeña muestra del tumor tomada con una aguja. Si bien la biopsia ayuda a confirmar el tipo de tumor, también orienta las opciones de tratamiento, ya que muestra cambios genéticos u otras características que pueden influir en el plan de atención médica. Los métodos más recientes permiten tomar la muestra de manera segura, con una baja probabilidad de problemas duraderos.
- Radioterapia. En la radioterapia, se utilizan haces de energía focalizada para hacer más lento o detener el crecimiento del tumor. Se emplea con frecuencia en el glioma difuso de línea media y en otros tumores que no pueden extirparse mediante cirugía. La radioterapia puede mejorar los síntomas causados por la presión sobre las estructuras cercanas. La radiación recibida previamente puede aumentar el riesgo de lesiones tardías en el cerebro o en el tejido del tallo cerebral. Esto se refiere a daños causados por la radiación que pueden no aparecer hasta meses o años después de finalizado el tratamiento.
- Quimioterapia. La quimioterapia puede emplearse para tratar tumores de crecimiento rápido o para ayudar a controlar el crecimiento de tumores que reaparecen después de un tratamiento previo. Se pueden usar diferentes medicamentos según el tipo de tumor y la velocidad con la que crece.
- Terapia dirigida. Algunos tumores presentan cambios genéticos que afectan la forma en que las células tumorales proliferan. En la terapia dirigida, se administran medicamentos diseñados para bloquear estas señales de proliferación dentro de las células del tumor. Estos tratamientos se emplean cuando se encuentran cambios genéticos específicos, como ciertos cambios en el gen BRAF, en el tumor. La dordaviprona es un medicamento más reciente aprobado para el tratamiento de los gliomas difusos de línea media. Las investigaciones continúan estudiando cómo la terapia dirigida puede ayudar a niños y adultos con gliomas del tallo cerebral.
- Inmunoterapia. Los investigadores están estudiando si los tratamientos que ayudan al sistema inmunitario a reconocer las células tumorales, como la terapia de células T con receptor de antígeno quimérico dirigida a proteínas como GD2, pueden apoyar el cuidado de los gliomas difusos de línea media. Los estudios iniciales en niños y adultos jóvenes han mostrado respuestas prometedoras en algunos casos.
- Atención médica de apoyo. Los tratamientos también pueden centrarse en aliviar los síntomas causados por la presión sobre las vías nerviosas del tallo cerebral. Esto puede incluir atención para mejorar la deglución, la respiración, el movimiento o el balance de líquidos según sea necesario.
Ensayos clínicos y tratamientos emergentes
Los ensayos clínicos son estudios de investigación que prueban nuevas formas de detectar, tratar o comprender los tumores del tallo cerebral. Estos estudios son importantes porque muchos tumores del tallo cerebral, especialmente los gliomas difusos de la línea media, son difíciles de tratar con las opciones actuales.
Tratamientos que apuntan a los cambios genéticos
Los investigadores están estudiando tratamientos que actúan sobre cambios genéticos presentes en algunos gliomas de grado bajo y gliomas difusos de línea media. Estos estudios pueden evaluar medicamentos que actúan sobre las señales de crecimiento dentro del tumor o medicamentos adaptados a cambios genéticos específicos, incluido el gen BRAF.
En algunos estudios, se están probando medicamentos que bloquean las señales dentro de las células tumorales que les indican desarrollarse. Las investigaciones iniciales muestran que estos medicamentos pueden hacer más lento el crecimiento de algunos gliomas de grado bajo, pero se necesitan más estudios para comprender su eficacia en los tumores del tallo cerebral.
Nuevas formas de administrar medicamentos
En otros ensayos, se están probando nuevas formas de administrar medicamentos directamente al tallo cerebral. Estos enfoques buscan alcanzar el tumor de manera más eficaz, mientras se limitan los efectos sobre las áreas cercanas que controlan el movimiento, la respiración y la deglución.
Avances en obtención de imágenes, biopsia y atención médica de apoyo
En los ensayos también se estudian nuevos instrumentos de obtención de imágenes, métodos de biopsia y tratamientos de apoyo. Estos estudios ayudan al equipo de atención médica a comprender cómo se desarrollan los tumores del tallo cerebral y cómo responden a diferentes terapias.
La investigación en curso continúa explorando las características genéticas y moleculares de los tumores del tallo cerebral para guiar nuevas opciones de tratamiento.
El pronóstico para un tumor del tronco cerebral depende en gran medida del tipo de tumor, su ubicación y cómo crece. Algunos tumores crecen lentamente y pueden permanecer en una zona por un largo tiempo. Otros crecen rápidamente y son más difíciles de controlar porque se diseminan a través del tejido del tronco cerebral.
La expectativa de vida también varía según estos factores. No hay una cura única para todos los tumores del tronco cerebral, por lo que los resultados dependen de cómo se comporte el tumor con el tiempo.
Tumores que crecen rápidamente
Los tumores como el glioma difuso de línea media tienden a crecer rápidamente y son más difíciles de controlar. A menudo, estos tumores se diseminan por la protuberancia y las áreas circundantes, lo que limita las opciones para extirparlos o hacer más lento su crecimiento. Este patrón puede llevar a una supervivencia más corta.
Tumores que crecen lentamente
Los gliomas de grado bajo suelen crecer más lentamente. Estos tumores pueden permanecer en un solo lugar y, en algunos casos, pueden controlarse durante largos períodos con tratamiento o vigilancia. El astrocitoma pilocítico, el astrocitoma pilomixoide, el astrocitoma fibrilar y el ganglioglioma pertenecen a este grupo.
Otros factores
El tamaño y la posición del tumor en el mesencéfalo, la protuberancia o el bulbo raquídeo pueden afectar el pronóstico porque estas áreas controlan funciones corporales importantes. La edad también tiene una función importante. En los niños, los tumores suelen comenzar en la protuberancia, mientras que, en los adultos, se presentan en una mayor variedad de ubicaciones.
El pronóstico es distinto para cada persona. Sin embargo, comprender el tipo de tumor del tallo cerebral y cómo crece es un primer paso importante para planificar la atención médica.
Preparación antes de la cita
Si tienes algún síntoma que te preocupa, programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica. Si tienes un tumor del tallo cerebral, es probable que te remitan a especialistas, como los que se indican a continuación:
- Neurólogos, que son médicos especializados en afecciones cerebrales.
- Oncólogos, que son médicos que tratan el cáncer con medicamentos.
- Radioncólogos, que son médicos que usan la radiación para tratar el cáncer.
- Neuroncólogos, que son médicos especializados en tipos de cáncer del sistema nervioso.
- Neurocirujanos, que son cirujanos que hacen operaciones en el cerebro y el sistema nervioso.
- Especialistas en rehabilitación.
A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la cita.
Qué puedes hacer
- Ten en cuenta todo lo que necesitas hacer antes de la cita médica. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si debes hacer algo con anticipación, por ejemplo, cambiar tu alimentación.
- Anota cualquier síntoma que hayas tenido y desde cuándo lo presentas.
- Detalla tu información médica clave, incluidas todas las afecciones que tengas y los nombres de cualquier medicamento que estés tomando. Incluye los medicamentos recetados y los que se pueden comprar sin receta médica, así como las dosis.
- Ve con un familiar o amigo. A veces, puede ser difícil recordar toda la información que recibes durante una cita. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
- Anota las preguntas que quieras hacerle al profesional de atención médica.
Las preguntas que puedes hacer en la primera cita médica incluyen las siguientes:
- ¿Cuál podría ser la causa de mis síntomas?
- ¿Existen otras causas posibles?
- ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme? ¿Requieren estas pruebas alguna preparación especial?
- ¿Cuáles son las próximas medidas que recomienda para determinar mi diagnóstico y tratamiento?
- ¿Debería consultar con un especialista?
Algunas preguntas para hacerle al oncólogo o al neurólogo incluyen las siguientes:
- ¿Tengo un tumor del tallo cerebral?
- ¿Cómo se desarrollará el tumor del tallo cerebral con el tiempo?
- ¿Dónde está ubicado el tumor del tallo cerebral?
- ¿Cuál es el tamaño del tumor del tallo cerebral?
- ¿Qué podría ocurrir a causa del tumor del tallo cerebral?
- ¿Cuáles son los objetivos de mi tratamiento?
- ¿La cirugía es una opción de tratamiento? ¿Cuáles son los riesgos?
- ¿La radioterapia es una opción de tratamiento? ¿Cuáles son los riesgos?
- ¿Necesitaré quimioterapia?
- ¿Qué enfoque de tratamiento recomienda?
- Si el primer tratamiento no funciona, ¿qué probaremos después?
- ¿Cuál es el pronóstico de mi afección?
- ¿Debo buscar una segunda opinión?
- ¿Existe algún ensayo clínico disponible para personas con un tumor del tallo cerebral? ¿Es adecuado para mí?
Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que surja durante la cita médica.
Qué esperar del médico
Prepárate para responder preguntas sobre tus síntomas y tu historial médico. Estas son algunas de esas preguntas:
- ¿Qué síntomas tienes?
- ¿Cuándo notaste estos síntomas por primera vez?
- ¿Empeoraron tus síntomas con el tiempo?
- Si sientes dolor, ¿dónde parece comenzar?
- ¿Se disemina el dolor hacia otras partes del cuerpo?
- ¿Has participado en alguna actividad que pueda explicar el dolor, como nuevos ejercicios o actividades de jardinería durante un período prolongado?
- ¿Has sentido debilidad o entumecimiento en las piernas?
- ¿Has tenido alguna dificultad para caminar?
- ¿Has tenido cambios en la función de la vejiga o del intestino?
- ¿Te han diagnosticado alguna otra afección médica?
- ¿Estás tomando actualmente algún medicamento, ya sea medicamentos con receta médica y medicamentos que se pueden obtener sin receta?
- ¿Tienes antecedentes familiares de tumores cancerosos o no cancerosos?
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