Embarazo pasado de término: qué hacer cuando el bebé se retrasa
Del personal de Mayo Clinic
La fecha prevista de parto ya pasó, y el embarazo continúa. ¿Qué sucede?
Aunque la fecha prevista de parto parezca tener un efecto mágico, es solo un cálculo del momento en que el embarazo alcanzará las 40 semanas. No es un cálculo de cuándo nacerá el bebé. Es frecuente dar a luz antes o después de la fecha prevista de parto. De hecho, un embarazo solo se considera prolongado cuando han transcurrido dos semanas luego de la fecha prevista de parto.
Ya es suficiente.
Es más probable que tenga un embarazo prolongado en los siguientes casos:
- Es su primer embarazo.
- Se ha pasado dos semanas de la fecha prevista de parto en un embarazo anterior.
- El bebé es varón.
- Tiene un índice de masa corporal de 30 o más (obesidad).
- La fecha prevista de parto se calculó mal. Esto puede deberse a una confusión respecto de la fecha de inicio de su última menstruación. También puede ocurrir cuando la fecha se calcula a partir de una ecografía realizada después de las 22 semanas de embarazo.
En algunos casos, también puede influir la genética. En muy pocas ocasiones, un embarazo pasado de término puede estar relacionado con problemas con la placenta o con el bebé.
Sea cual fuere la causa, probablemente esté cansada del embarazo y sienta más ansiedad a medida que pasan los días. Por suerte, un embarazo pasado de término no dura para siempre. El trabajo de parto podría comenzar en cualquier momento.
¿Cuáles son los riesgos?
Entre la semana 41 y la semana 41 y seis días, el embarazo se conoce como embarazo a término tardío. Cuando el embarazo llega a las 42 semanas o más, es un embarazo prolongado. Un embarazo a término tardío o prolongado puede aumentar el riesgo para algunos problemas de salud, como los siguientes:
- Macrosomía fetal, es decir, el bebé es de mayor tamaño que el promedio. Esto aumenta las probabilidades de que necesite fórceps, un dispositivo de vacío u otro instrumento de ayuda para el parto. Además, puede aumentar el riesgo de que se deba hacer una cesárea. Si el bebé es grande, es más probable que ocurra la distocia de hombro, es decir, que uno de sus hombros quede atascado en el hueso pélvico durante el parto.
- Síndrome de posmadurez. Este síndrome se caracteriza por una disminución de la grasa debajo de la piel del bebé, la falta de una cubierta grasosa (unto sebáceo), una disminución del vello suave como pelusa (lanugo) y la tinción del líquido amniótico, la piel y el cordón umbilical por la primera evacuación intestinal del bebé (meconio).
- Bajo nivel de líquido amniótico (oligohidramnios). Esto puede afectar la frecuencia cardíaca del bebé y comprimir el cordón umbilical durante las contracciones.
Los embarazos a término tardío y prolongados pueden causar problemas relacionados con el parto. Algunas madres pueden tener lo siguiente:
- Desgarros vaginales graves
- Infección
- Sangrado posparto
Control del embarazo
Cuando ha pasado más de una semana de la fecha prevista de parto, el profesional de atención médica podría hacer una cardiotocografía en reposo, que es una prueba para medir la frecuencia cardíaca del bebé. Esta prueba se puede combinar con una ecografía para verificar el perfil biofísico del bebé, que consiste en la frecuencia cardíaca, la respiración, el tono muscular y el movimiento. Por lo general, también se observa el líquido amniótico.
A partir de estas pruebas, el profesional de atención médica puede recomendar la inducción del trabajo de parto. Mediante la inducción se inician las contracciones uterinas antes de que el trabajo de parto comience por sí solo.
Dar un empujoncito al bebé
Quizás el profesional de atención médica sugiera métodos para iniciar el trabajo de parto, como los siguientes:
- Maduración del cuello del útero. Podrían administrarle medicamentos para ablandar y expandir el cuello del útero. Para ello, el profesional de atención médica también podría introducir en el cuello del útero un catéter, que es un tubo pequeño, con un globo inflable en la punta.
- Despegamiento de las membranas del saco amniótico. Con esta técnica, que también se conoce como separación de membranas, el profesional de atención médica pasa repetidamente un dedo enguantado sobre el recubrimiento del saco amniótico cerca del feto. De esa manera, se separa el saco del cuello del útero y de la pared uterina inferior.
- Rotura del saco amniótico. Si el saco amniótico sigue intacto, el profesional de atención médica podría hacer un orificio con un gancho delgado de plástico para liberar el líquido de su interior. El orificio hace romper aguas.
- Uso de medicamentos para iniciar las contracciones. Para desencadenar el trabajo de parto, se puede administrar una versión de oxitocina (Pitocin), que es una hormona que hace que el útero se contraiga.
Normalmente, la maduración del cuello del útero, la rotura del saco amniótico y el uso de Pitocin para iniciar las contracciones se hacen en la unidad de trabajo de parto y parto de un hospital.
Espere ahí
Ya sea que decida esperar y ver qué pasa o programar una inducción, manténgase en contacto con su profesional de atención médica. Asegúrese de saber qué hacer cuando crea que ha comenzado el trabajo de parto. Mientras tanto, disfrute lo más que pueda lo que queda del embarazo.
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