Hemocromatosis
Esta afección del hígado puede ser hereditaria. Hace que el cuerpo absorba demasiado hierro de los alimentos que consumes. Infórmate sobre los síntomas, las causas y el tratamiento.
Perspectiva general
El hígado, el órgano más grande del cuerpo, se encuentra principalmente en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma y encima del estómago.
La hemocromatosis es un tipo de enfermedad por sobrecarga de hierro que se debe a un cambio genético heredado en la familia. Una enfermedad por sobrecarga de hierro es cualquier afección que hace que el cuerpo retenga demasiado hierro. Las enfermedades por sobrecarga de hierro incluyen lo siguiente:
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La hemocromatosis, también conocida como hemocromatosis primaria o hereditaria, es la enfermedad por sobrecarga de hierro más común. Es una afección genética que hace que los intestinos absorban demasiado hierro de los alimentos. El exceso de hierro se almacena en los órganos, especialmente en el hígado, el corazón y el páncreas. Demasiado hierro puede dañar los órganos y llevar a afecciones que ponen en riesgo la vida, como enfermedades hepáticas, cardíacas y diabetes.
Las familias con ascendencia del norte de Europa tienen un mayor riesgo genético de hemocromatosis hereditaria cuando el padre y la madre portan el cambio genético, también llamado mutación genética. Solo unas pocas personas que tienen la mutación genética desarrollan complicaciones graves.
- La sobrecarga de hierro secundaria, a veces llamada hemocromatosis secundaria, no se transmite en las familias. Puede ocasionarse por otra afección que hace que los intestinos absorban demasiado hierro, como la enfermedad hepática o el consumo excesivo de alcohol. También puede ocurrir cuando se recibe demasiado hierro, por ejemplo, por muchas transfusiones de sangre. Con el tiempo, la sobrecarga de hierro secundaria también puede dañar los órganos.
La hemocromatosis es diferente de la hemosiderosis. Hemosiderosis significa que el hierro ha comenzado a acumularse en los tejidos del cuerpo, pero todavía no ha causado daño en los órganos. Estas afecciones también son diferentes de simplemente tener niveles altos de hierro. El término hierro alto generalmente se refiere a un análisis de sangre que muestra niveles de hierro superiores a los normales. Pero eso no significa necesariamente que el hierro se haya acumulado en los órganos.
El tratamiento de la hemocromatosis generalmente incluye extraer sangre del cuerpo de forma regular. Esto reduce los niveles de hierro porque gran parte del hierro del cuerpo se encuentra en los glóbulos rojos.
Síntomas
Algunas personas con hemocromatosis nunca presentan síntomas. Se puede diagnosticar a las personas mediante un análisis de sangre de rutina que, a veces, se realiza por antecedentes familiares de la afección.
Signos y síntomas iniciales
Los signos y síntomas tempranos de sobrecarga de hierro, que incluyen los de la hemocromatosis hereditaria, a menudo se superponen con los de otras afecciones comunes. Por ejemplo:
- Debilidad.
- Cansancio.
- Dolor en las articulaciones.
- Dolor abdominal.
Estos síntomas pueden presentarse en cualquier persona con hemocromatosis, pero hay diferencias según el sexo asignado al nacer.
Síntomas de hemocromatosis en hombres:
- Pérdida del deseo sexual.
- Impotencia, o no poder lograr y mantener una erección lo suficientemente firme para tener relaciones sexuales.
Síntomas de hemocromatosis en mujeres:
- Períodos menstruales ausentes.
- Los síntomas generalmente aparecen más adelante en la vida. Esto puede ocurrir porque se pierde hierro durante la menstruación y el embarazo, por lo que se almacena menos hierro en el cuerpo. Después de la menopausia o la histerectomía, esto cambia.
Otros signos y síntomas
Los síntomas de sobrecarga de hierro, incluidos los de la hemocromatosis hereditaria, también pueden incluir lo siguiente:
- Diabetes.
- Problemas y afecciones cardíacas, como alteraciones del ritmo cardíaco e insuficiencia cardíaca.
- Insuficiencia hepática.
- Cambios visibles en la piel, que incluye coloración bronceada o gris. El término "diabetes bronceada" a veces se usa cuando una persona tiene diabetes tipo 2 y color de piel bronceado.
- Cambios oculares que afectan la visión.
Cuándo suelen aparecer los síntomas
El tipo más común de hemocromatosis está presente al nacer. Sin embargo, la mayoría de las personas no tienen síntomas hasta una edad más avanzada. En los hombres, los síntomas suelen comenzar después de los 40 años. Las mujeres tienen más probabilidades de presentar síntomas después de la menopausia o después de los 60 años.
Cuándo consultar al médico
Consulta a un profesional de atención médica si tienes algunos de los síntomas de hemocromatosis. Si tu padre, madre, un hermano o hijo tiene hemocromatosis, pregúntale a tu equipo de atención médica sobre las pruebas genéticas. Las pruebas genéticas pueden comprobar si tienes el gen que aumenta el riesgo de desarrollar hemocromatosis.
Causas
Un hígado sano, a la izquierda, no muestra signos de tejido fibroso. En un hígado con cirrosis, a la derecha, el tejido fibroso reemplaza el tejido hepático sano.
La hemocromatosis, también llamada hemocromatosis hereditaria, es un tipo de enfermedad genética por sobrecarga de hierro causada por un cambio genético, que también se conoce como mutación genética. El cambio genético se trasmite dentro de la familia. Este es, por lejos, el tipo más común de enfermedad por sobrecarga de hierro.
Otros tipos de sobrecarga de hierro no son genéticos. Se les puede llamar sobrecarga de hierro secundaria o sobrecarga de hierro adquirida.
Causas genéticas de la hemocromatosis
La hemocromatosis hereditaria puede ser causada por mutaciones en distintos genes que controlan la cantidad de hierro que el cuerpo absorbe de los alimentos.
- Gen HFE. Un gen que se llama HFE es la causa más frecuente de la hemocromatosis hereditaria. Este es el tipo de hemocromatosis que afecta principalmente a adultos en la mediana edad. El gen HFE tiene dos mutaciones comunes, C282Y y H63D.
- Genes HJV, HAMP o TFR2. Una mutación en cualquiera de estos genes puede causar un tipo de hemocromatosis llamado hemocromatosis juvenil. La hemocromatosis juvenil afecta a los jóvenes. Causa los mismos síntomas que la hemocromatosis hereditaria en los adultos. Sin embargo, la acumulación de hierro empieza antes, por lo que los síntomas suelen aparecer entre los 15 y los 30 años.
Si heredas una mutación genética de tu padre y tu madre, puedes desarrollar hemocromatosis. También es posible que trasmitas el gen alterado a tus hijos. Sin embargo, no todos los que heredan dos genes con mutación presentan los síntomas relacionados con la sobrecarga de hierro de la hemocromatosis.
Si heredas una mutación genética de uno de tus progenitores, tu padre o madre, no es probable que desarrolles hemocromatosis. No obstante, se te considera portador y puedes transmitir el gen alterado a tus hijos. Tus hijos no desarrollarán la enfermedad, a menos que también hereden otro gen alterado del otro progenitor.
Causas de la sobrecarga de hierro secundaria o adquirida
Algunas sobrecargas de hierro no son causadas por un cambio genético heredado. Algunos ejemplos son los siguientes:
- La hemocromatosis neonatal es una enfermedad grave en la que el hierro se acumula rápidamente en el hígado de un bebé mientras está en el útero. Se cree que es una enfermedad autoinmunitaria, en la que el cuerpo se ataca a sí mismo.
- La sobrecarga de hierro secundaria puede ser causada por otra afección que haga que los intestinos absorban demasiado hierro, como la enfermedad hepática, o por el consumo excesivo de alcohol. También puede ocurrir por la presencia de demasiado hierro en el cuerpo, por ejemplo, debido a demasiadas transfusiones de sangre para tratar la anemia u otras afecciones. En menor frecuencia, la sobrecarga de hierro secundaria puede ocurrir por tomar demasiados suplementos de hierro.
La dieta por sí sola generalmente no causa sobrecarga de hierro. Sin embargo, en casos raros, algunas personas con ascendencia africana o afroestadounidense pueden tener mayor riesgo debido a una dieta muy alta en hierro. Es probable que esto se deba a un cambio genético heredado en la familia.
Cómo afecta la sobrecarga de hierro a los órganos
El hierro tiene un papel importante en varias funciones del cuerpo, como ayudar a producir la sangre. Pero el hierro en exceso es tóxico.
La hepcidina, una hormona secretada por el hígado, controla la forma en que el hierro se utiliza y se absorbe en el cuerpo. También controla la forma en que se almacena el exceso de hierro en los distintos órganos. En la hemocromatosis, la función de la hepcidina se ve afectada, lo que causa que el cuerpo absorba más hierro de lo necesario.
En otras enfermedades de sobrecarga de hierro, el cuerpo no absorbe demasiado hierro de los alimentos. Normalmente, se produce por demasiadas transfusiones de sangre.
En la hemocromatosis y otras enfermedades de sobrecarga de hierro, el exceso de hierro se almacena en órganos importantes, especialmente el hígado. Con los años, el hierro almacenado puede llevar a daños graves que podrían ocasionar insuficiencia de los órganos. También puede llevar a enfermedades a largo plazo, como cirrosis, diabetes e insuficiencia cardíaca. Muchas personas tienen cambios genéticos que causan hemocromatosis. Sin embargo, no todas presentan un grado de sobrecarga de hierro que genera daño en los tejidos y los órganos.
Factores de riesgo
Los factores que aumentan el riesgo de hemocromatosis incluyen los siguientes:
- Presencia de dos copias de un gen HFE alterado. Este es el mayor factor de riesgo para hemocromatosis hereditaria.
- Antecedentes familiares. Si el padre, la madre o un hermano tiene hemocromatosis, aumentan las probabilidades de presentar la enfermedad.
- Origen étnico. Las personas con ascendencia del norte de Europa son más propensas a la hemocromatosis hereditaria que las personas de otros orígenes étnicos.
- Sexo asignado al nacer. Los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de presentar síntomas de hemocromatosis a una edad más temprana. Debido a que las mujeres pierden hierro durante la menstruación y el embarazo, tienden a almacenar una menor cantidad del mineral. Después de la menopausia o una histerectomía, el riesgo aumenta en las mujeres.
Complicaciones
Si no se trata, la hemocromatosis y la sobrecarga de hierro pueden llevar a varias complicaciones. Estas complicaciones afectan especialmente las articulaciones y los órganos donde suele almacenarse el exceso de hierro, como el hígado, el páncreas y el corazón. Entre las complicaciones, se incluyen las siguientes:
- Problemas hepáticos. La cirrosis es la formación de cicatrices permanentes en el hígado. Es solo una de las complicaciones que pueden ocurrir. La cirrosis aumenta el riesgo de cáncer de hígado y otras complicaciones que ponen en riesgo la vida.
- Diabetes. El daño en el páncreas puede derivar en diabetes.
- Afecciones cardíacas. El exceso de hierro en el corazón afecta su capacidad de hacer circular suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo. Esto se denomina insuficiencia cardíaca congestiva. La hemocromatosis también puede causar arritmias, que son ritmos cardíacos irregulares.
- Problemas reproductivos. El exceso de hierro puede llevar a la disfunción eréctil y la pérdida del deseo sexual en los hombres. En las mujeres, puede ocasionar la ausencia del ciclo menstrual.
- Cambios en el color de la piel. Los depósitos de hierro en las células cutáneas pueden hacer que la piel parezca de color bronce o gris.
Diagnóstico
Diagnóstico y pruebas
La hemocromatosis y la sobrecarga de hierro pueden ser difíciles de diagnosticar. Los síntomas tempranos, como rigidez en las articulaciones y fatiga, suelen ser causados por otras afecciones.
Muchas personas que tienen la enfermedad no presentan más síntomas que unos niveles elevados de hierro en la sangre. La hemocromatosis puede identificarse a partir de los resultados irregulares de un análisis de sangre realizado por otros motivos.
Los criterios para diagnosticar lo que se considera sobrecarga de hierro pueden variar según el lugar donde se realice la prueba. Sin embargo, cuando los resultados del análisis de sangre son más altos de lo esperado, se puede realizar una prueba genética para detectar la mutación genética que causa la hemocromatosis hereditaria. Esta prueba también se puede hacer al realizar exámenes de detección a familiares de personas diagnosticadas con la enfermedad.
Se puede realizar una resonancia magnética o una biopsia de hígado para comprobar los niveles de hierro en el hígado y revisar si hay daño en los órganos, si se sospecha.
Análisis de sangre
No existe un único análisis de sangre para la hemocromatosis. Sin embargo, se pueden realizar varios análisis de sangre, a veces llamadas pruebas de laboratorio, para detectar la sobrecarga de hierro. Estos son dos análisis clave para detectar la sobrecarga de hierro:
- Saturación de transferrina sérica. Esta prueba mide la cantidad de hierro ligado a la proteína transferrina que transporta el hierro en la sangre. Los distintos laboratorios de análisis usan valores diferentes para determinar qué se considera demasiado alto. Pero un valor de saturación de transferrina del 45 % o más suele considerarse demasiado alto. Si el valor es alto, se puede realizar un análisis de ferritina sérica.
- Ferritina sérica. Esta prueba mide la cantidad de hierro almacenado en el hígado. Los distintos laboratorios de análisis usan valores diferentes para determinar qué se considera demasiado alto. Sin embargo, un valor de más de 200 o 300 microgramos por litro suele considerarse alto en las personas a quienes se asignó el sexo masculino al nacer. Además, un valor superior a 150 o 200 microgramos por litro suele considerarse alto en las personas a quienes se asignó el sexo femenino al nacer.
Estos análisis de sangre para medir el hierro se pueden realizar en ayunas. Las elevaciones en uno o en todos estos análisis pueden encontrarse en otras afecciones. Es posible que necesites repetir las pruebas para obtener los resultados más precisos.
Estudios adicionales
Un profesional de atención médica puede sugerir otras pruebas para confirmar el diagnóstico y detectar otros problemas:
- Análisis de la función hepática. Estas pruebas pueden ayudar a identificar el daño hepático.
- Resonancia magnética y ecografía. Una resonancia magnética es una forma rápida y no invasiva de medir el grado de sobrecarga de hierro en el hígado. Este análisis se puede realizar para comprobar los niveles de hierro en el hígado y confirmar daño en los órganos, si se sospecha. A veces, la resonancia magnética se combina con una ecografía en una prueba llamada elastografía por resonancia magnética. O bien se realiza solo la ecografía. Estas pruebas ayudan a medir la rigidez del tejido hepático debido a la formación de cicatrices.
- Prueba genética. Se recomienda analizar el ADN para detectar cambios en el gen HFE si hay niveles altos de hierro en la sangre. Si estás considerando la posibilidad de realizarte pruebas genéticas para detectar la hemocromatosis, habla de las ventajas y desventajas de realizarlas con el profesional de atención médica o un consejero genético.
- Extracción de una muestra de tejido hepático para análisis. Si se cree que el hígado está dañado, puede realizarse una biopsia hepática. Durante una biopsia hepática, se extrae una muestra de tejido del hígado mediante una aguja delgada. La muestra va a un laboratorio para analizarla y detectar la presencia de hierro. El laboratorio también busca pruebas de daño hepático, en especial cicatrices o cirrosis. Los riesgos de las biopsias incluyen moretones, sangrado e infecciones.
Análisis de detección de hemocromatosis para personas saludables
Se recomienda hacer pruebas genéticas a todos los padres, hermanos e hijos de cualquier persona con un diagnóstico de hemocromatosis. Si sólo se detecta una alteración genética en uno de los progenitores, no es necesario hacer la prueba en los hijos.
Tratamiento
No hay cura para la hemocromatosis. Sin embargo, el tratamiento de la hemocromatosis, que es el mismo que para otras enfermedades de sobrecarga de hierro, puede ayudar a controlar la afección y evitar daños adicionales. Incluye lo siguiente:
- Extracción de sangre. Esto también se llama flebotomía terapéutica.
- Quelación, que implica medicamentos para eliminar el exceso de hierro del cuerpo, pero solo si la flebotomía no es una opción para ti.
- Cambios en la alimentación. Para reducir el riesgo de complicaciones por hemocromatosis, no tomes suplementos de hierro ni de vitamina C. Tampoco consumas mariscos crudos. Si tienes daño hepático, evita completamente el alcohol. Otros alimentos con hierro normalmente están permitidos.
Extracción de sangre
Los profesionales de la salud pueden tratar la hemocromatosis de manera segura y eficaz mediante la extracción periódica de sangre del cuerpo. El proceso, llamado flebotomía terapéutica, es similar a la donación de sangre.
El objetivo es reducir los niveles de hierro. La flebotomía reduce los niveles de hierro porque gran parte del hierro del cuerpo se encuentra en los glóbulos rojos. La cantidad de sangre extraída y la frecuencia de extracción dependen de la edad, la salud general y la gravedad de la sobrecarga de hierro.
Los efectos secundarios suelen ser leves. Principalmente, incluyen síntomas que duran poco tiempo después de la flebotomía. Estos pueden ser mareo o sensación de desmayo, náuseas, vómitos, sudoración, respiración rápida o presión arterial baja. También puedes presentar moretones en el área donde se introduce la aguja en el brazo.
- Programa de tratamiento inicial. Al comienzo, se puede extraer una pinta (unos 470 mililitros) de sangre una o dos veces por semana, generalmente en un hospital o en el consultorio del profesional de la salud. Te recuestas en una silla mientras se coloca una aguja en una vena de un brazo. La sangre fluye de la aguja a una sonda que está conectada a una bolsa de sangre.
- Programa de tratamiento para mantenimiento. Una vez que los niveles de hierro disminuyen, la sangre se puede extraer con menor frecuencia, normalmente cada 2 a 4 meses. Algunas personas pueden necesitar que se les extraiga sangre con más o menos frecuencia. El programa depende de la rapidez con que se acumule el hierro en el cuerpo. Algunas personas pueden mantener niveles normales de hierro sin extraerles sangre.
Donar sangre no reemplaza la flebotomía terapéutica. Esto se debe a que tu profesional de atención médica necesita evaluar tus niveles de hierro y ajustar los tratamientos de flebotomía según sea necesario.
El tratamiento de la hemocromatosis puede ayudar a aliviar los síntomas de cansancio, cambios en el corazón y oscurecimiento de la piel. Puede ayudar a prevenir complicaciones graves, como enfermedades hepáticas o cardíacas y diabetes. Si ya tienes una de estas afecciones, la flebotomía puede hacer más lenta la progresión de la enfermedad.
La flebotomía no puede revertir el dolor de las articulaciones, pero puede hacer más lento su progreso.
A las personas con cirrosis, un profesional de atención médica puede recomendarles que se realicen ocasionalmente exámenes de detección de cáncer de hígado. Por lo general, esto implica una ecografía abdominal y una tomografía computarizada.
Quelación para las personas que no pueden someterse a una extracción de sangre
Es posible que la flebotomía no sea una opción para personas con determinadas afecciones, como anemia o complicaciones cardíacas. En su lugar, un profesional de atención médica puede sugerir un medicamento, como deferoxamina (Desferal) o deferasirox (Exjade o Jadenu), para eliminar el exceso de hierro. El medicamento se une al exceso de hierro, lo que permite que el cuerpo lo elimine a través de la orina o las heces en un proceso llamado quelación. Los medicamentos de quelación se pueden inyectar en el cuerpo o tomar en forma de pastilla. La quelación no suele usarse en personas con hemocromatosis.
Preparación antes de la cita
Si tienes síntomas que te preocupan, programa una cita con alguien de tu equipo de atención médica primaria. Dependiendo de tus síntomas, es posible que te remitan a un gastroenterólogo, que es un especialista en enfermedades digestivas, o a otro especialista. La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita médica y saber qué esperar.
Qué puedes hacer
- Ten en cuenta las restricciones previas a la cita. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si debes hacer algo con anticipación, por ejemplo, restringir tu alimentación.
- Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
- Anota información personal crucial, como situaciones de gran estrés o cambios recientes en la vida. Si es posible, pregunta a tus familiares para saber si hay alguna enfermedad hepática en tu familia.
- Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que estés tomando.
- Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe para que te ayude a recordar lo que se conversó.
- Anota las preguntas que quieras hacer durante la cita.
Preguntas para hacerle al médico
Estas son algunas preguntas básicas:
- ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
- ¿Qué tipo de pruebas necesito?
- ¿Mi afección es temporal o siempre la tendré?
- ¿Qué tratamientos hay disponibles? ¿Qué me sugiere?
- Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
- ¿Debo respetar alguna restricción?
- ¿Tiene folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
No dudes en hacer otras preguntas durante la cita médica.
Qué esperar del médico
Prepárate para responder las preguntas que el equipo de atención médica te puede hacer:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Son continuos los síntomas o aparecen y desaparecen?
- ¿Cuál es la intensidad de los síntomas?
- ¿Hay algo que haga que los síntomas mejoren?
- ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
- ¿Hay alguien en tu familia que tenga hemocromatosis?
- ¿Cuántas bebidas alcohólicas tomas a la semana?
- ¿Tomas suplementos de hierro o vitamina C?
- ¿Tienes antecedentes médicos de hepatitis viral, como la hepatitis C?
- ¿Te han realizado transfusiones de sangre anteriormente?
Daño en los órganos
La hemocromatosis suele diagnosticarse mediante análisis de sangre que muestran niveles altos de ferritina o una mutación genética. Por ello, el tratamiento comienza anticipadamente y puede prevenir el daño a los órganos.
Si el diagnóstico se realiza más tarde o sin tratamiento, los órganos pueden sufrir daños. El hígado suele ser el primer órgano afectado. El exceso de hierro puede causar cirrosis, que es una formación de cicatrices grave en el hígado. Un nivel de ferritina superior a 1000 microgramos por litro aumenta el riesgo de cirrosis. La cirrosis también aumenta el riesgo de padecer cáncer de hígado.
Después de que se produce daño hepático, otros órganos también pueden verse afectados. El daño al páncreas causa los cambios en la coloración de la piel, a veces llamada diabetes bronceada. Más adelante, la hemocromatosis puede llevar a daño cardíaco. Sin embargo, en la hemocromatosis juvenil, el daño cardíaco puede ser uno de los primeros signos.
El tratamiento tiene mayor éxito cuando se inicia antes de que se produzca daño en los órganos. Si ya hay daño en los órganos, el tratamiento aún puede evitar que empeore. A veces, incluso puede ayudar a revertir parte del daño. Por ejemplo, la diabetes puede mejorar o revertirse. Y parte de la formación de cicatrices en el hígado puede mejorar. Sin embargo, una vez presente la cirrosis, generalmente no se puede revertir.
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